En resumen
A partir del 1 de septiembre de 2026, toda empresa de construcción en Francia deberá poder recibir sus facturas en formato electrónico. Calendario oficial, formato Factur-X, plataformas acreditadas y menciones propias de la obra: la checklist para afrontar la reforma sin estrés.
Reforma de la facturación electrónica: ¿quién está afectado y cuándo?
La reforma se aplica a todas las operaciones entre empresas sujetas al IVA en Francia. Dos fechas estructuran el calendario. El 1 de septiembre de 2026, la recepción de facturas electrónicas pasa a ser obligatoria para toda empresa, sea cual sea su tamaño: desde el albañil autónomo hasta la gran constructora. En esa misma fecha, la emisión se vuelve obligatoria para las grandes empresas y las empresas de tamaño intermedio.
Las pymes y microempresas de la construcción disponen hasta el 1 de septiembre de 2027 para emitir sus facturas en formato electrónico. Es decir: hasta un artesano con tres empleados deberá saber leer una factura electrónica ya en 2026, antes de tener que emitir una un año después.
El ámbito cubre las facturas entre profesionales (B2B) nacionales. Las operaciones con particulares (B2C) y con el extranjero se rigen por el e-reporting: la transmisión de los datos de la operación a la administración.
Factur-X, PDP, e-reporting: el vocabulario de la reforma
Una factura electrónica no es un PDF enviado por correo. Es un archivo estructurado que una máquina puede leer. El formato de referencia en Francia es Factur-X: un archivo híbrido que combina un PDF legible por el ojo humano y datos XML procesados de forma automática. También se admiten los formatos UBL y CII.
Para circular, estas facturas pasan por una Plataforma de Desmaterialización Asociada (PDP), acreditada por la administración. Ella transmite, recibe y garantiza los formatos. Cada empresa deberá elegir una, o apoyarse en un operador conectado a ella.
El e-reporting completa el dispositivo: transmite a la administración los datos de las operaciones no cubiertas por la facturación electrónica (ventas a particulares, exportaciones) y los datos de cobro. El objetivo es pre-rellenar las declaraciones de IVA y combatir el fraude.
Lo que cambia en concreto en una factura de obra
La reforma añade menciones obligatorias que muchas herramientas de presupuesto y factura aún no gestionan. Entre ellas: el número de identificación SIREN del cliente, la dirección de entrega cuando difiere de la de facturación y la naturaleza de la operación (entrega de bienes, prestación de servicios o ambas).
La construcción tiene sus particularidades. La subcontratación sigue sujeta a la inversión del sujeto pasivo del IVA: el subcontratista factura sin impuesto y es el contratista principal quien declara el IVA. La mención «Autoliquidation» deberá figurar en una factura electrónica correctamente etiquetada, y ya no como una simple línea de texto.
Las certificaciones de obra, los anticipos y la retención de garantía siguen aplicándose. Además, cada factura seguirá un ciclo de vida por estados (depositada, rechazada, cobrada…), una novedad que formaliza el seguimiento de los pagos.
La checklist para estar listo antes del 1 de septiembre de 2026
Primer reflejo: comprobar que su herramienta de facturación podrá producir y leer Factur-X, o prever un cambio. Un PDF clásico ya no bastará.
Después, elija su Plataforma de Desmaterialización Asociada y asegúrese de que está debidamente acreditada. Introduzca los datos de su empresa (SIREN, datos bancarios, régimen de IVA), porque alimentarán el directorio central.
Por último, actualice sus plantillas de presupuesto y factura para integrar las nuevas menciones, y forme a quien factura. La reforma no es solo una limitación técnica: bien preparada, reduce las reintroducciones, acelera los cobros y fiabiliza el IVA. Mejor abordarla en 2025 que en la urgencia del verano de 2026.
Equipo Constrigo
Expertos en software y gestión de la construcción — explicamos la normativa y las buenas prácticas.
